La vida es demasiado insignificante como para.. bla bla bla bla. Hoy voy a hablar de donde estoy parada en este momento y las diversas situaciones que como fracasada que soy, seguro me deben pasar a mí, y a la persona que lea esto. Hablemos de un caso cotidiano, el ir a bailar. Se supone que con 16, la plena edad de la paja eterna (etapa de la cual algunos pueden salir y otros simplemente quedarán en un estado eterno de paja absoluta) uno debería ir a un boliche, bailar, tomar, fumar, en el caso de los hombres ponerla, y en el caso de las mujeres dejar que se la pongan. En este ultimo tiempo estoy viviendo unas situaciones bastantes raras de cómo me siento cuando voy a bailar:
LA PREVIA: El momento en donde cualquier ente menor a 20 años (menor las bolas, porque los de 20 también, pero para diferenciar un rango dejaremos 20) toma hasta que suena el timbre y es el remis que te lleva al boliche, tomando a tal punto que las mejillas adopten un color especial, entre un calor que llevar la campera es hasta casi innecesario e inclusive marearse como un mogólico y, en el caso de mis amigas, mandarle mensajes (Léase: hojla ckokokmo andjjoas? Tein extrasño te amo) Claro está que el te amo se escribe para poder leerse sin ningún tipo de confusión simplemente no están en pedo pero necesitan simular que sí, o tal vez en cierta medida lo estén pero necesitan un par de tragos para poder mandar ese mensaje. (Claro que yo no tengo a quién mandarle los mensajes, pero creo que a esta altura la aclaración está demás). Entonces llega el momento que una amiga dice, vienen amigos. En la mente de la mujer, o mejor dicho, en mi mente imagino chabones copados preferentemente partibles con los cuales poder entablar una conversación estándar pero, no para sorpresa mia, aparecen tres boludos que hablan siempre de lo mismo, o conversan de cosas que uno no tiene idea que forman parte del universo convencional). Llega el momento en que llega el remis, en donde se agarran las botellas aún no terminadas para subir al remis, y escabiar lo último, estando a punto de quebrar, antes de llegar al boliche. Aquí aparecen conversaciones un tanto bizarras con los remiseros que la gran mayoría parecen también ebrios.
Yendo al punto, me cansé un poco de la previa, me cansé de los amigos boludos, me cansé de los remiseros, y me cansé en cierta medida del alcohol (Si fuera viernes a la noche lo último que puse sepan que es una mentira) En realidad no, o sí. Digamos que en parte.
EL BOLICHE: Definir la palabra boliche, últimamente es una patada en los huevos (Léase clítoris) pero haré el intento. Suelo ir a boliches que son demasiado dnasdposndopasd. Bueno, en primer lugar diremos que es un espacio en donde hay 500 boludos tratando de hacerse los lindos con los amigos para conseguir ponerla, esto no tendría nada de malo si no fueran unos imbéciles de mierda. Otro punto que es bastante insoportable es el baño. Creo que en estos momentos estoy seriamente considerando el tema de llevarme un balde para poder mear ahí (combiné balde y mear ahí siendo mujer, sí. Y?) porque aparentemente hay un MONTÓN de hijas de puta que quieren mear a la misma hora que yo y la cuadra del baño de mujeres casi sale del boliche y dobla, aunque la mayoría quiera verse en el espejo para ver si se le corrió el maquillaje, se le escapó un pezón o tiene el forro metido en la argolla. Ahora veamos el tema del calor. La planchita se empieza a ir, el maquillaje se empieza a correr, la gente que te empuja y hasta te tenes que comprar bolsitas de oxigeno porque los patovicas de mierda todavía no entendieron la situación de que llega un momento que el boliche no da para más y los hijos de puta siguen entrando. Además sin contar que ponen un ventilador año 87 cada 16 kilómetros, espectacular. Por último y no menos importante: Las enfermas de mierda que se hacen las borrachas porque necesitan ser algo más para la sociedad, que si se hicieran las reales borrachas y sería bien actuado, cerraría el culo PERO las muy forras de mierda saltan, te tiran del pelo, te queman con los cigarrillos y te rompen la puta media de mierda.
LOS HIJOS DE PUTA QUE NO ENTIENDEN QUE NO QUERES BAILAR, LOS FORROS QUE NO TE DAN BOLA Y YO: Apuntándome un poco más en el foco de toda esta basura que escribí voy a ir por orden y en primer lugar vamos a hablar de los enfermos que te sacan a bailar uno, con su mejor cara los rechaza porque: 1) Son feos. 2) No tienen onda, ni charla 3) Están demasiado transpirados 4) Ebrios 5) Combinación de TODAS las anteriores. Espero realmente que algún día superen que si la mina dice no más de dos veces, a no ser que esté en pedo, no van a lograr ponerla, NO LA VAN A PONER HIJOS DE UNA GRAN CONCHA RELLENA DE PROSTITUTAS! (Qué fino suena el prostitutas, en esta oración)
Hablemos ahora, de todo lo contrario. Un chico lindo, hermoso, divino, mira con su mejor cara de, te estoy mirando hija de puta te estoy clavando la mirada y te quiero seducir. Se levanta la remera, se acerca, baila, se ríe, y habla con los amigos probablemente cambiando la voz y diciendo estupideces que si estuviera con los amigos solamente sin querer llamar la atención, jamás diría. En este momento, se acercan, se pegan a una, bailan bien pegados y.. Cualquiera pensaría que dicen hola, como va? y ahí empezaría el chamuyo pero no. Simplemente dicen, boludo, nos vamos de acá? Y una se queda con la mejor cara de pelotuda, pensando en parte, no me la ponen más.
LA GENTE SE EMPIEZA A IR Y POST BOLICHE: Cinco de la mañana. Maquillaje corrido, medias rotas, pelo sin palabras. LLega el bombón que te viene a hablar y justo cuando te está por dar viene un amigo y le dice, boludo vamos ya! Se está agarrando a trompadas OSCAR y parece que le pegaron una puñalada. (Usé el término puñalada porque la realidad es lo que yo tengo ganas de hacer con el amigo que apareció para decir eso). El post boliche es la peor basura que puede existir, pero como funciona. Con dolor de panza por el escabio y hambre porque se acerca la hora de desayuna, se dislumbra un mac donals a lo lejos, y.. sin dudar, se aparece. En mi caso, totalmente fisurada termino mirandome en los espejos de mac mientras disfruto un buen doble cuarto, pensando en que todas las noches son iguales y si no quisiera pasar tiempo con mis amigas no aparecería nunca más.
En fin, tenía ganas de descargarme un poco con todo esto, no sé si es que salgo desde los 13, o que soy una anciana encerrada en un cuerpo de una adolescente en la edad de la paja absoluta, pero cada vez tengo más ganas de producirme menos, sentarme en un bar, tomar unos tragos con mi caja de Malboro abajo mientras hablo con amigos de pelotudeces, canto las canciones que solo a mí me gustan y nadie me rompe las pelotas. Adiéu